|
Paso 1. RECONOCIMIENTO
Reconozco la Unidad del Universo y la existencia de un Dios único y eterno que que es el origen de todo lo que existe. Dios busca expresar su Esencia Divina y sus cualidades de Sabiduría, Inteligencia, Amor, Armonía, Fortaleza, Paz, Estabilidad, Belleza, Generosidad, a través de toda la Vida. Todos somos parte de Dios. Cada uno de nosotros es una personificación única de la Esencia Divina.
Paso 2. UNIFICACIÓN
Dios está en mí y yo estoy en Él. Dios y yo somos Uno, y como hija infinitamente amada de Dios poseo todas sus cualidades. Yo soy Paz, Armonía, Amor, Sabiduría, Inteligencia, Fortaleza, Valor, Generosidad, Belleza, Estabilidad. Mi mente es parte de la Mente de Dios; ella es fuerte, estable, poderosa, armoniosa y victoriosa. Yo soy la Plenitud, Perfección e Integridad de Dios en mí.
Paso 3. ACEPTACIÓN
Como la expresión de mi Ser Verdadero, acepto la Verdad y la incorporo a mi vida. Declaro que tengo el pleno dominio de mí misma; mantengo un equilibrio y estabilidad emocional y tengo un propósito claro de vida que me permite vivir con entusiasmo e interés. Reconozco mi potencial humano y desarrollo al máximo mis capacidades y habilidades en beneficio mío y de los demás, conforme a mis principios y valores; y a través de la expresión de mi esencia en toda su plenitud e integridad me siento espiritualmente realizada.
Paso 4. AGRADECIMIENTO
Agradezco haber visto que la Verdad que he declarado ya es una Realidad en mi vida. Agradezco profundamente mi Bien y veo como se manifiesta en mi experiencia, aquí y ahora.
Paso 5. LIBERACIÓN
Libero la Verdad que he declarado y tengo la certeza plena de que ésta es ya una Realidad a la acción de la Ley Divina, y por tanto ésta se manifiesta como la Verdad en mi vida, ¡y así es!
|